7 de marzo de 2010

Carta de ajuste



¿Os acordáis de cuando nuestro horario nocturno dependía de la carta de ajuste? Aquella era una época en la que no tenias dónde elegir, y la única opción que tenías, si te querías quedar a dormitar en el sofá, mientras la noche pasaba, era sintonizar la carta de ajuste, ahora tienes muchas más opciones, pero no muchas más variedad, a saber, o te decides por el concurso timo-seguro de ¿cuántos triángulos, euros,.. (estupideces varias) hay en la pantalla, o el programa de famosillos, o el show x de turno. Todo ello daría para una gran disertación, pero yo he empezado por acordarme de la carta de ajuste por un motivo mucho más sencillo. Os lo contaré desde el principio.
Este año he empezado a estudiar Psicología por la Uned, lo cual requiere un manejo de la red, (¡bendita red para estos casos!), porque no sabes nada de nada, pero tienes a tu alcance la experiencia, los apuntes, así como las dudas y respuestas de otros.
Pues bien, investigando si había más gente igual de majareta que yo que estudie psicología, encontré a Isidro en su blog "Psicologia Uned". Primero llegué por necesidad, de apuntes, básicamente, y luego he sido reincidente porque aparte de hacer los mejores resúmenes que he visto por ahora, tiene un apartado de artículos de interés, en donde he encontrado el causante de rememorar la Carta de ajuste; "Como convertirse en un madrugador habitual"; os lo recomiendo, yo por el momento, he conseguido levantarme ayer y hoy (obsérvese el detalle, de que nos referimos al sábado y al domingo) a las 6 de la mañana. Y la verdad es que o estoy en un espejismo o de verdad no cuesta tanto (estoy segura, de que en alguna otra entrada me arrepentiré de haberlo dicho).


A ver cuánto tiempo dura.

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